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sábado, 30 de octubre de 2010

Hacia un nuevo sistema educativo (y IV)

CONCLUSIONES

Evidentemente, llevar a cabo este nuevo sistema exigiría una priorización de la inversión en educación brutal. Pues habría que duplicar o triplicar las infraestructuras actuales, además de preparar profesores mucho más capacitados. Eso por no hablar del aumento de salarios de dichos profesores o del aumento del gasto en infraestructuras.

Pero, o tenemos claro que la educación es prioritaria para nuestro avance como sociedad o seguiremos tirando el dinero en este sistema viejo, caduco e inútil, que nos está arrastrando a la cola de Europa. Si no hacemos nada, dentro de 100 años nuestros nietos se encontrarán con niveles de desarrollo sensiblemente inferiores a los de nuestros vecinos europeos o americanos.

Llevar a cabo este cambio de mentalidad en los gobernantes y en la sociedad, que valoran la educación de nuestros hijos mucho menos que otras cosas es imprescindible para poder lograr la mejora educativa necesaria.

Y aquí termina esta miniserie.

sábado, 9 de octubre de 2010

Hacia un nuevo sistema educativo (II)

SITUACIÓN ACTUAL: Creo que no hay dudas sobre el hecho objetivo. Nuestro sistema educativo, con sus defectos y virtudes, no es eficaz, a pesar de los logros obtenidos en estos últimos 30 años a nivel de alfabetización de la población. A los números me remito.

El sistema educativo descansa sobre tres patas: el profesorado junto con el centro, los padres y los alumnos. En nuestra situación actual las tres patas están fallando, de manera que no es posible achacar la calamitosa situación a los profesores en exclusiva, ni tampoco a padres o alumnos. La responsabilidad del fracaso es compartida y por ello es tan difícil su arreglo.

En primer lugar, el profesorado está cada vez más desmotivado y apático. Ello hace que la calidad de la enseñanza sea cada vez peor. Se encuentran con clases sobresaturadas de alumnos que en gran parte no les hacen fácil la vida, bien porque no quieren estudiar, bien porque tienen algún tipo de dificultad o discapacidad.

Por otro lado, muchos licenciados encuentran en la educación una forma de ganarse la vida, pero ejercen su profesión sin vocación alguna. Ello hace que entren al sistema educativo sólo a cumplir con su horario, haciendo lo mínimo y con desgana.

El resultado ya lo conocemos, gran cantidad de docentes con bajas por depresión, ataques de ansiedad, pasotismo (tardando meses en corregir exámenes, no innovando en las clases, etc) y faltos de autoridad.

En segundo lugar, una parte de los alumnos en el despersonalizado sistema actual, se encuentran perdidos y desmotivados. Se desenganchan de unas clases teóricas en las que nadie se ocupa de que aprendan. Es más, sino están en clase, mejor para el funcionamiento de la misma. Eso lleva de forma irresoluble al fracaso escolar, tanto en los niveles de ESO como de Bachillerato. Esos alumnos muchas veces arrastran problemas de autoestima y de falta de cariño y en el colegio al “pedirlo” y no encontrarlo reaccionan de las formas ya conocidas: revientan la clase, ausentismo escolar, apatía por los estudios, autoestima por los suelos…. Resultado: fracaso escolar.

Y en tercer lugar están (estamos) los padres. Muy preocupados sobre el papel por la educación de nuestros hijos, pero cuando llegan a la ESO o Bachillerato dejamos de ir a hablar con los profesores y ya no nos interesa tanto estar atentos a nuestros hijos. Además hoy en día se da la situación en la cual al trabajar los dos miembros de la pareja, o al estar los padres separados, se dan situaciones en las cuales el alumno afronta solo por las tardes la tarea de aprender.

Además estamos educando a nuestros hijos en la opulencia y en el hecho de que ellos son los reyes de la casa. Eso hace que nos resulte difícil convencerles de que deben obtener esforzarse y sufrir para lograr sus objetivos. En resumen, se ha perdido esa cultura del esfuerzo que se resume en: “quien algo quiere, algo le cuesta”.

Otro día más.

sábado, 2 de octubre de 2010

Hacia un nuevo sistema educativo (I)

Llevo trabajando más de 10 años dando clases particulares y desde 2002 en el Centro de Estudios CAR (con la ayuda de Santiago Manrique y de un magnífico equipo de profesores), mediante un innovador sistema de enseñanza personalizada. He impartido clases a niños y jóvenes de ESO, Bachillerato y Universidad de los sistemas educativos español, francés, inglés y del colegio europeo. Por lo cual se puede decir que conozco la mayoría de sistemas educativos, sus ventajas y sus desventajas. Todo ello, y sin ánimo de ser pedante, con unos grandes resultados tanto a nivel de calificaciones, como a nivel de relación con los alumnos y de disfrute del estudio. Durante estos años hemos logrado crear un vínculo emocional con la mayoría de ellos, clave para lograr que chicos y chicas, que la sociedad o los propios padres daban por perdidos, acaben obteniendo la titulación buscada, incluso universitaria en bastantes casos.

Hay que reconocer que en estos últimos 30 años se ha logrado la alfabetización de la inmensa mayoría de la población. Siendo esto positivo, creo que no es suficiente. La calidad de los estudios superiores es fundamental para el desarrollo de un país y para una mejora del nivel de bienestar de sus ciudadanos.

Por todo ello, y después de este tiempo me atrevo a escribir este breve ensayo, calificado por mí como un “brindis al Sol”. El objetivo es que la gente que lo lea se detenga a pensar sobre algo tan importante como la educación de nuestros hijos.

En los siguientes días iré exponiendo mis ideas para mejorar nuestro sistema educativo.

lunes, 23 de junio de 2008

Educación: las causas del problema

Está claro que los problemas del sistema educativo dependen de la persona que te hable de ellos. Yo, cómo alumno que he sido, y también cómo padre y profesor que soy, daré mi opinión. Aunque desde luego no pretendo encontrar la solución a un problema con tantas variables, que son tan complejas cómo lo es el propio ser humano.

Por si acaso y para que nadie se equivoque, lo que escribo son generalizaciones, no cubren los casos particulares de cada uno. Siempre tratando de abordar los temas desde un punto de vista objetivo.

En primer lugar, los alumnos se quejan de que los profesores no les motivan, que hay falta de medios y que los conocimientos que adquieren son inútiles.

Luego están los padres, que se quejan de lo mismo y de que ellos no pueden atender a sus hijos porque esta sociedad les exige el tiempo y el esfuerzo que podrían dedicar a sus hijos.

También están los profesores que se quejan de la desgana del alumnado, la falta de disciplina y de ganas de aprender, al margen de la nula colaboración de los padres, que dicen por ahí, son peores que los hijos. Además está siempre la administración presionando sobre el índice de aprobados, y rebajando el nivel para evitar que se produzca el famoso fracaso escolar.

Todo esto son algunas generalizaciones que yo he escuchado a lo largo de estos años, unas injustas y otras no tanto, pero siempre teniendo en cuenta que cuando "el río suena, agua lleva".

Resumiendo, tratando de abstraernos de la situación parece que el problema somos todos. Todos fallamos, profesores, alumnos y padres. Y también el marco educativo en el que nos movemos.

Ello hace que el problema sea de muy compleja solución, puesto que requiere múltiples actuaciones en muchos campos.

Pero como decía Descartes, los problemas complejos hay que subdividirlos en otros más sencillos, y entonces resolver los problemas fáciles. Cuando todos estén resueltos, el problema grande ya estará resuelto.

Supongo que este es el principio de la solución, que todos somos conscientes de que es fundamental para nuestra sociedad mejorar la calidad de nuestra enseñanza. La gente corriente, que queremos que nuestros hijos tengan lo mejor.

En los siguientes días iré abordando temas concretos, que objetivamente se pueden trabajar para intentar mejorar nuestro sistema educativo, ya que al final eso es lo que todos, sin excepción, queremos.

Saludos.

domingo, 22 de junio de 2008

Educación: El nivel baja, ¿para qué?

La verdad es que casi no tengo tiempo de escribir, pero hay algo que no me resisto a comentar.

Año tras año, desde que era niño, el nivel académico de nuestros centros de Bachillerato disminuye. Es una disminución paulatina, lenta pero inexorable que hace que cuando comparamos el nivel académico que se imparte en nuestras aulas esté en niveles que yo considero alarmantes.

Y no estoy hablando de si los profesores son más duros o más blandos a la hora de corregir exámenes en el Bachillerato, tampoco hablo de que los profesores estén desmotivados o no tengan vocación. No hablo de los alumnos, poco acostumbrados desde que nacen a hacer cualquier tipo de esfuerzo.

Estoy hablando de cosas medibles, de como han ido cambiando los contenidos de las asignaturas del Bachillerato (al menos en ciencias) y de como se le han ido restando horas a las asignaturas fundamentales. Y eso es medible y alguien debería denunciarlo, alguien que tenga acceso a todos esos datos.

A bote pronto, como profesor de Bachillerato observo las siguientes carencias:

1) Los chicos llegan a 1º de Bachillerato y no dominan de forma razonable las ecuaciones, operaciones con polinomios, simplificación de fracciones algebraicas. Lo peor es que acaban el Bachillerato y aprueban sin saber hacerlas. De vergüenza.

2) Los conocimientos en cuanto a Cálculo (Límites, Derivadas e Integrales) ha disminuido brutalmente. La mayoría sale habiendo visto integrales sólo en 2º de Bac, y tampoco se defienden con derivadas implícitas o logarítmicas.

3) La Mecánica clásica para los chicos de hoy en día, simplemente no existe. ¿Quién será ese tal Newton?, ¿qué es un sólido rígido?, ¿conservación de cantidad de movimiento?.... esos y otros muchos conceptos básicos han quedado fuera. Llegan a la universidad sin saber hacer problemas de cinemática básicos..... Es escandaloso.

4) En química, qué decir de la formulación. No saben ni quieren aprender. ¿Alguien va a hacer algo?. Por Dios, es insoportable.

5) Y la cultura química, aplicaciones de los principales compuestos (Oxígeno, Hidrógeno, Azufre....) ni idea. Están dando la idea equivocada de que la química sólo sirve para explicar el agujero de la capa de ozono......

Resumiendo, a pesar de que nuestros hijos deberían saber más que nosotros en todas esas ciencias, cada vez saben menos (y creo que lo he demostrado). Ello va en contra de todos, porque esas ciencias no se detienen y cada vez avanzan más rápido. ¿Cómo van a conectar con ellas si cada vez saben menos?.

A ver si alguien hace algo, por esto es muy triste. Reforma de la ESO, ¡ya.!

Aunque quizás lo que hace falta es reformar las cabezas de los padres, que se lo damos todo hecho y así nos están saliendo.... ¡que quieren ser famosos!.

Que triste.